A lo largo de 3,000 kilómetros de pasión andina, más de medio millón de familias caficultoras transforman sus pequeñas parcelas en verdaderos paraísos cafeteros.
Guardianes de la tradición cafetera
De las montañas a las ciudades, los caficultores colombianos son la esencia de nuestro café.
Sus valores, trabajo honesto y cultura de calidad fueron la inspiración para crear a Juan Valdez.
Las familias caficultoras, guiadas por principios de democracia y solidaridad, son pilares de paz en Colombia, transmitiendo su cultura de generación en generación.
Inspirados por sus padres, los jóvenes trabajan con la Federación Nacional de Cafeteros para fortalecer y expandir la tradición cafetera.
Y es gracias a ellos que tú y yo disfrutamos del mejor café del mundo.